“En ti Señor, busco refugio; jamás permitas que me avergüencen; en tu justicia, líbrame. Inclina a mí tu oído y acude pronto a socorrerme. Sé tú mi roca protectora, la fortaleza de mi salvación” (Salmo 31:1)

Ir a la tienda y adquirir algo fiado nunca fue ni será jamás algo cómodo. Por el contrario, en algunos casos despierta vergüenza. Al fin y al cabo, se trata de un favor.

– Lo siento, Don Aníbal. Ya tiene una cuenta bastante grande y, perdóneme la franqueza, no veo que consiga trabajo—le dijo el propietario del negocio.
– Pero lo he intentado—repuso el hombre.
– No lo dudo, Don Aníbal, pero sé que me comprenderá. Son negocios. No puedo dejarme mover por el corazón…— y dio la espalda para atender a un cliente que llegaba.

Aquél día razonó que es cuando hay solidez económica.

Cuando menguan los recursos, todos quieren hacerse a un lado. Es como si dijeran: “No queremos estar junto a los fracasados”.

Aníbal llegó a su casa dispuesto a seguir adelante. No podía darse el lujo de contagiar a su familia con el desánimo. Prometió ir en “busca de algo”. Y aunque arrastraba los pies con desgano, reinició la tarea de buscar trabajo.

Lo embargaba la firme convicción de que, aunque llevaba tres semanas en la misma tarea, Dios lo socorrería. Y la respuesta se produjo. Consiguió trabajo en un taller de mecánica. Lavaba repuestos con gasolina. Poco a poco pudo ponerse al día y así saldó la totalidad de las deudas.

Muchas veces los problemas amenazan con robarnos la paz. Sin embargo, cuando depositamos la confianza en el Señor y Dios, Aquél que todo lo puede, logramos salir de la crisis.

Hoy más que nunca necesitas aferrarte a lo que Dios te ha prometido en su Palabra y aferrarte a todo aquello que te ha mostrado a lo largo del tiempo, sobre su fidelidad y asistencia oportuna.

No permitas que te embargue la desesperación. Busca refugiarte en Jesucristo, Él prometió que estaría contigo todos los días para extenderte su mano y así brindarte la ayuda que tanto tú necesitas. Nunca lo olvides.

¡Que Dios te bendiga! 😉👍🏾😀🙏🏾

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *