“Me inclino ante tu santo templo mientras adoro; alabo tu nombre por tu amor inagotable y tu fidelidad, porque tus promesas están respaldadas por todo el honor de tu nombre”. (Salmos 138:2 NTV)

Cuentan que dos rabinos se aproximaban a Jerusalén y, mientras lo hacían, vieron una zorra que corría en el Monte Sión. Uno de los rabinos se puso a llorar, pero el otro empezó a reír.

– ¿Por qué te ríes? Preguntó el que lloraba.
– ¿Y por qué lloras? Contestó el otro.
– Lloro- dijo el primero- porque veo el cumplimiento de lo que dice el libro de las Lamentaciones, pues el Monte de Sión está desolado y las zorras corren por él.
– Pues por la misma causa estoy riéndome- contestó el segundo rabino- porque cuando veo con mis propios ojos que Dios ha cumplido sus amenazas al pie de la letra, aumenta mi seguridad de que ninguna de sus promesas dejará de cumplirse: porque siempre está más dispuesto a manifestar su misericordia que su severidad.

Dios nos presenta advertencias claras acerca de las consecuencias de no obedecer sus mandamientos y de tener una vida desordenada. Pero al mismo tiempo nos da promesas para nuestras vidas, si confiamos en Él y seguimos sus consejos.

Nunca dejes de creer que Dios tiene grandes cosas para ti y que sin importar si has desobedecido alguno de sus mandatos, si te arrepientes y vuelves a sus caminos, Él te recibirá con el mismo amor, te perdonará y cumplirá su propósito para tu vida pues su fidelidad es inagotable y sus promesas eternas.

«Yo te he amado, pueblo mío, con un amor eterno Con amor inagotable te acerqué a mí”. Jeremías 31:3 (NTV)

Recuerda que Dios te ama con amor eterno, que su misericordia es para siempre y que Él no escatima recursos para demostrarte su bondad, sólo depende de ti el disfrutar de sus promesas.

¡Que Dios te bendiga y te de un día lleno de su gracia y misericordia!!! 😉👍🏾😀🙏🏾

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